Gran parte de mi vida (suena a muchos años, pero son solo 26), ha estado llena de cambios. Y si bien muchos de ellos han sido por demás agradables y me han llenado de satisfacción, todos, absolutamente todos, tuvieron un preámbulo de miedo que estrujó mi corazón.
Antes de anclar en Surquillo en un departamento que califico injustamente de mío, porque valgan siempre las verdades: es de mis padres; me mudé 7 veces. Algunas de estas mudanzas implicaron no solo cambiar de barrio y de patas, sino también cambiar de país y de formas de hablar.
Así pasé 4 años en Venezuela, diciéndole a mis patas: chamos. Además del cambio de casa también tuve que sufrir los traslados de colegios que implicaba vivir horas de tortura, rompiéndome la cabeza, pensándo si seré capaz de adaptarme a pasar todo el día con otra gente que vive distintos sueños y admiran a otros héroes. Tanto miedo por las puras porque allá, conocí a personas extraordinarias que no solo me recibieron muy bien sino también me entregaron las más variadas formas de cariño.
El miedo ha sido mi compañero incansable de viaje, siempre he luchado para no sentirlo pero es hora de dejar de peleear esta batalla inútil contra él. Al fin y al cabo las cosas nunca resultan tan feas como las imagino y como dice Tim Burton en una de sus pelas - no recuerdo cuál- "algunas veces el miedo es la respuesta adecuada"
Esta canción no tiene nada que ver con lo que escribí pero es bonita:
viernes, 12 de febrero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Feliz cumpleaños María Luisa
Hoy no me siento bien anímicamente, tengo mil cosas que hacer pero nada de ganas de levantar un puto dedo para hacerlas. Estaba dando vueltas por Internet, buscando inútilmente en no sé donde algo que me quite esta modorra y este desgano, y al fin encontré algo que me da algo de luz en esta breve noche.
Mañana es cumpleaños de mi mamá, cumple 56 años pero está radiante como nunca. Siempre he oído que cada padre prefiere a uno de los hijos, que tiene su engreído. Y creo que esta es una de las grandes certezas de la Vía Láctea, yo siento en el fondo de mi corazón que mi mamá me prefiere. Ojo, no quiere decir que no ame a mi hermana, sino que por mí hay un cariño especial, un cariño que le hace soportarme y comprenderme más.
Ese cariño que sentí que se me iba y me produjo un dolor tan grande cuando se fue a Venezuela un años antes que nosotros. Ese dolor indescriptible que me tragué todo el día mientras la veía preparar sus maletas, mientras veía sus lágrimas oscuras a través de la luna polarizada del TEPSA que la llevaba lejos de mí.
Creo que ni siquiera Marco sintió tanta tristeza como la sentí ese día. Toda esa tristeza que explotó en la noche cuando me tapé hasta la cabeza y no pude más con la pena. Ni siquiera mi papá me pudo consolar.
Mamita, una vez más has venido a rescatarme, aún sin estar presente, solo con tu recuerdo. Te quiero mucho, más que eso, te amo con toda mi alma, me muero de amor por ti y disculpa todas las veces que he dejado de decírtelo.
Feliz cumpleaños y feliz vida. Gracias por ser mi mamá.
Creo que nunca te lo he dicho pero cuando escucho esta canción pienso en ti:
Mañana es cumpleaños de mi mamá, cumple 56 años pero está radiante como nunca. Siempre he oído que cada padre prefiere a uno de los hijos, que tiene su engreído. Y creo que esta es una de las grandes certezas de la Vía Láctea, yo siento en el fondo de mi corazón que mi mamá me prefiere. Ojo, no quiere decir que no ame a mi hermana, sino que por mí hay un cariño especial, un cariño que le hace soportarme y comprenderme más.
Ese cariño que sentí que se me iba y me produjo un dolor tan grande cuando se fue a Venezuela un años antes que nosotros. Ese dolor indescriptible que me tragué todo el día mientras la veía preparar sus maletas, mientras veía sus lágrimas oscuras a través de la luna polarizada del TEPSA que la llevaba lejos de mí.
Creo que ni siquiera Marco sintió tanta tristeza como la sentí ese día. Toda esa tristeza que explotó en la noche cuando me tapé hasta la cabeza y no pude más con la pena. Ni siquiera mi papá me pudo consolar.
Mamita, una vez más has venido a rescatarme, aún sin estar presente, solo con tu recuerdo. Te quiero mucho, más que eso, te amo con toda mi alma, me muero de amor por ti y disculpa todas las veces que he dejado de decírtelo.
Feliz cumpleaños y feliz vida. Gracias por ser mi mamá.
Creo que nunca te lo he dicho pero cuando escucho esta canción pienso en ti:
domingo, 3 de enero de 2010
Este año quiero
...abrazar más,
...besar más,
...decir muchas veces te quiero,
...decir más veces te amo,
...que campeone el Cristal,
...que venga Cerati,
...viajar más,
...estar más en mi casa,
...ir más al cine,
...leer más,
...escuchar más música,
...sonreir más,
...llorar menos,
...ver más CQC,
...hablar más con mis amig@s,
...pasear más con Yaco,
...que mi sobrina sonría más,
y escribir más, sobretodo en mi blog.
Feliz año para todos, y siempre quieran màs.
...besar más,
...decir muchas veces te quiero,
...decir más veces te amo,
...que campeone el Cristal,
...que venga Cerati,
...viajar más,
...estar más en mi casa,
...ir más al cine,
...leer más,
...escuchar más música,
...sonreir más,
...llorar menos,
...ver más CQC,
...hablar más con mis amig@s,
...pasear más con Yaco,
...que mi sobrina sonría más,
y escribir más, sobretodo en mi blog.
Feliz año para todos, y siempre quieran màs.
martes, 24 de noviembre de 2009
Ese pequeño orejón

Creo que ya me estaba demorando demasiado en escribir sobre un ser muy especial que llegó a mi vida en cuatro patas hace 1 año y unos meses: Yaco.
El día que entró a mi departamento lo podía levantar con una mano, entró a mi sala con la mirada caída y nadie presagiaba el pequeño demonio de Tazmania en que se convertiría, ni lo mucho que lo íbamos a querer.
Pero por qué querer a un perro orejón que se cagaba por todos lados, que mordía muebles, patas de sillas, mesas, zapatos, revistas, diarios, etc. Por qué querer a un perro que esperaba como león a su presa que caiga una media o papel al suelo para tomarla en su hocico y correr a esconderse bajo la mesa. Por qué querer a un can que hizo llorar a mi padre a las 5 de la mañana por hacerle un agujero a su recién estrenado pantalón de lanilla italiana.
Pues aguantamos eso y mucho más porque es el único ser que sin importar lo molesto que llegues a casa, o las muchas horas que lo hayas dejado solo, siempre está feliz de verte y apenas abras la puerta te dirá hola con su cola.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Alan, en el país de las maravillas
Al enterarme del trágico caso de María Paola Vargas, la joven que, como muchos de nosotros en esta ciudad, fue víctima de la violencia en un espacio tan común para cualquiera como una simple coaster; vino a mi mente el siguiente episodio:
Año: 1998. Lugar: Bus de la Línea 87 . Hora: 7pm
Mi amiga Luisa y yo regresábamos a nuestras casas del cole y nos bajábamos en el mismo paradero - cdra 4 de la avenida Las Flores en San Juan de Lurigancho -. El bus estaba repleto y como todos los días un grupo de "escolares" estaba apostado en la parte de atrás, berreando, pintando el techo del bus, lanzando risotadas que nadie quiere escuchar, y haciendo otras cosas más. Llegamos hasta la puerta trasera, el bus se detiene y de pronto un intercambio de palabras entre Luisa y los chicos que, solo recuerdo eran del colegio Melitón Carbajal. Luisa los manda a la michi y comienza descender los 4 escalones que la separan de la calle. Un pequeño tumulto y dos segundos después, Luisa de rodillas en la acera. Bajé rauda y veloz para ayudarla y para evitar correr la misma suerte que ella, aunque debo confesar que más fue por lo segundo que por lo primero.
Luisa, estupefacta en el suelo, solo me dijo: "Me empujaron". La puerta del bus se cerró y se llevó la carga de niños que alucinaban ser los reyes faites del Melitón.
Estuve tan cerca de Luisa mientras bajaba del bus y no puedo asegurar quién la empujo, si fue uno o fueron todos.
Inmediatamente después de recordar este episodio comencé a imaginar que algo similar le sucedió a María Paola Vargas, claro que ella terminó muerta.
Año: 2009. Lugar: Coaster de ruta Javier Prado. Hora: 3pm
Viaja sola en la coaster, quizá hablando por teléfono, y de pronto una tribu de muchachos cantando y riendo descontroladamente llenan en tres segundos el vehículo. Ella se aterra, guarda todo lo que tenga de valor en un instante - temiendo un robo- y piensa: debo salir de aquí. Se para rápidamente y avanza abriéndose paso por el pasillo, gritando: ¡Baja, baja, baja!, a un cobrador, que según dicen, ya no estaba en la coaster, pues al ver subir a los barristas se hizo la pichi de miedo y se quedó en el paradero.
Los barristas la ven avanzar muerta de miedo, y dando claras señales de no querer estar en el mismo espacio con ellos. María Paola llega hasta la puerta abierta, la coaster no se detiene, un tumulto y dos segundos después, de cabeza en el asfalto.
El resto de la historia no hay que imaginársela: la prensa saltó, Alan habló, Bolón cayó. Caso cerrado
Bolón es el perfecto chivo expiatorio para tapar el problema de fondo. Con él en la cárcel estamos a salvo de la violencia de esta ciudad, del poco respeto por la persona, que encontramos en todos los espacios públicos que compartimos los habitantes de la gris Lima.
Duerma tranquilo Presidente: la violencia se acabó, tenemos gas a borbotones, nunca más Luisas y María Paolas caerán de las coasters. Hasta Alicia hierve de envidia al ver a Alan en el país de las maravillas.
Hablando de maravillas, les dejo el trailler de la película Alicia en el país de las maravillas del excéntrico y genial Tim Burton, que se estrena en el 2010. Cualquier parecido de Jhony Depp con Alan, es pura coincidencia.
Año: 1998. Lugar: Bus de la Línea 87 . Hora: 7pm
Mi amiga Luisa y yo regresábamos a nuestras casas del cole y nos bajábamos en el mismo paradero - cdra 4 de la avenida Las Flores en San Juan de Lurigancho -. El bus estaba repleto y como todos los días un grupo de "escolares" estaba apostado en la parte de atrás, berreando, pintando el techo del bus, lanzando risotadas que nadie quiere escuchar, y haciendo otras cosas más. Llegamos hasta la puerta trasera, el bus se detiene y de pronto un intercambio de palabras entre Luisa y los chicos que, solo recuerdo eran del colegio Melitón Carbajal. Luisa los manda a la michi y comienza descender los 4 escalones que la separan de la calle. Un pequeño tumulto y dos segundos después, Luisa de rodillas en la acera. Bajé rauda y veloz para ayudarla y para evitar correr la misma suerte que ella, aunque debo confesar que más fue por lo segundo que por lo primero.
Luisa, estupefacta en el suelo, solo me dijo: "Me empujaron". La puerta del bus se cerró y se llevó la carga de niños que alucinaban ser los reyes faites del Melitón.
Estuve tan cerca de Luisa mientras bajaba del bus y no puedo asegurar quién la empujo, si fue uno o fueron todos.
Inmediatamente después de recordar este episodio comencé a imaginar que algo similar le sucedió a María Paola Vargas, claro que ella terminó muerta.
Año: 2009. Lugar: Coaster de ruta Javier Prado. Hora: 3pm
Viaja sola en la coaster, quizá hablando por teléfono, y de pronto una tribu de muchachos cantando y riendo descontroladamente llenan en tres segundos el vehículo. Ella se aterra, guarda todo lo que tenga de valor en un instante - temiendo un robo- y piensa: debo salir de aquí. Se para rápidamente y avanza abriéndose paso por el pasillo, gritando: ¡Baja, baja, baja!, a un cobrador, que según dicen, ya no estaba en la coaster, pues al ver subir a los barristas se hizo la pichi de miedo y se quedó en el paradero.
Los barristas la ven avanzar muerta de miedo, y dando claras señales de no querer estar en el mismo espacio con ellos. María Paola llega hasta la puerta abierta, la coaster no se detiene, un tumulto y dos segundos después, de cabeza en el asfalto.
El resto de la historia no hay que imaginársela: la prensa saltó, Alan habló, Bolón cayó. Caso cerrado
Bolón es el perfecto chivo expiatorio para tapar el problema de fondo. Con él en la cárcel estamos a salvo de la violencia de esta ciudad, del poco respeto por la persona, que encontramos en todos los espacios públicos que compartimos los habitantes de la gris Lima.
Duerma tranquilo Presidente: la violencia se acabó, tenemos gas a borbotones, nunca más Luisas y María Paolas caerán de las coasters. Hasta Alicia hierve de envidia al ver a Alan en el país de las maravillas.
Hablando de maravillas, les dejo el trailler de la película Alicia en el país de las maravillas del excéntrico y genial Tim Burton, que se estrena en el 2010. Cualquier parecido de Jhony Depp con Alan, es pura coincidencia.
domingo, 1 de noviembre de 2009
LLegó la Navidad.
Recién comienza noviembre y ya siento que se fue el año. Comienza la época que más me gusta: La Navidad. Así es, me encanta el ambiente navideño, ir al Mercado Central el día que está repleto de gente y comprar bolas, cintas y escarcha para mi árbol; me encantan las lucecitas parpadeando en todas partes: casas, ventanas, tiendas, etc., me encanta el olor a panetón en Metro. Me gusta escuchar el soundtrack de villancicos con el que Saga y Ripley torturan los oídos de sus empleados durante las fiestas.
Pero el motivo más importante por el cual la Navidad me pone tan feliz es esa sensación agradable de que siempre puedo volver a empezar. No importa que he hecho mal en el año, de qué me he arrepentido, a quién he ofendido, cuánto tiempo he perdido o de quién me he alejado. El 24 de diciembre siempre paso una Navidad feliz, comiendo el glorioso pavito y la ensalada Waldorf suprema que prepara mi mamita, abriendo el regalo del amigo secreto que hacemos entre las 4 personas que integran mi familia - este año somos 5-; y sobre todo pensando que tengo todo un año nuevecito por delante para hacer las cosas mejor y que todo lo horrible de este año ya quedó atrás. El 25 de diciembre no nace ningún niño Jesús, nazco yo. ¿Hay algo más feliz que eso?
Esta canción es la síntesis de lo que me provoca la Navidad, en una buen versión de La Oreja de Van Gogh
Pero el motivo más importante por el cual la Navidad me pone tan feliz es esa sensación agradable de que siempre puedo volver a empezar. No importa que he hecho mal en el año, de qué me he arrepentido, a quién he ofendido, cuánto tiempo he perdido o de quién me he alejado. El 24 de diciembre siempre paso una Navidad feliz, comiendo el glorioso pavito y la ensalada Waldorf suprema que prepara mi mamita, abriendo el regalo del amigo secreto que hacemos entre las 4 personas que integran mi familia - este año somos 5-; y sobre todo pensando que tengo todo un año nuevecito por delante para hacer las cosas mejor y que todo lo horrible de este año ya quedó atrás. El 25 de diciembre no nace ningún niño Jesús, nazco yo. ¿Hay algo más feliz que eso?
Esta canción es la síntesis de lo que me provoca la Navidad, en una buen versión de La Oreja de Van Gogh
lunes, 26 de octubre de 2009
La Vida Loca de los Maras
Hace pocos días asistí en un calamitoso estado de salud, a la proyección de la película-documental "La vida loca" del fotoperiodista franco-español Christian Poveda en la Alianza Francesa de Miraflores, que por cierto sirve en su cafetería un chocolate caliente celestial. Esta película muestra, sin pelos en la cámara, la vida común y silvestre de la famosa pandilla salvadoreña Mara 18.
Poveda murió a disparos hace poco tiempo en El Salvador, y desde su muerte se han tejido infinitas teorías: que si lo mató la Mara 18, que fue la rival Mara salvatrucha, o que fue la Policía o quizá los que pirateaban su película, etc. Quizá nunca sabremos los motivos de su muerte pero lo que sí nos dejó con este documental fueron muchos motivos de vida.
Gracias a su gran amigo Jean Schmitz, de la Fundación Tierra de Hombres, y otras muchas manos que se juntaron, este estupendo trabajo de Poveda llegó a nuestros ojos, mostrándonos la belleza de lo horrible, la fidelidad dentro de la traición, la ternura de una madre tatuada.
Poveda se sumergió en el corazón de la temible Mara 18 y encontró lo que se encuentra en una familia cualquiera: amor, miedo, sexo, desconfianza y sobretodo el fuerte sentido de pertenencia.
En el documental vemos morir a varios Maras, y con cada muerte pareciera que el grupo se une más y forman una solo voz que llora y canta al difunto, pero apesar de este espíritu de cuerpo y como muy bien lo describe la sinopsis: "este es un documental sobre la soledad humana absoluta" y en cada historia, en cada muerte solo hay eso, una infinita soledad.
Vean el trailer de la película o mejor aún vean la película
Poveda murió a disparos hace poco tiempo en El Salvador, y desde su muerte se han tejido infinitas teorías: que si lo mató la Mara 18, que fue la rival Mara salvatrucha, o que fue la Policía o quizá los que pirateaban su película, etc. Quizá nunca sabremos los motivos de su muerte pero lo que sí nos dejó con este documental fueron muchos motivos de vida.
Gracias a su gran amigo Jean Schmitz, de la Fundación Tierra de Hombres, y otras muchas manos que se juntaron, este estupendo trabajo de Poveda llegó a nuestros ojos, mostrándonos la belleza de lo horrible, la fidelidad dentro de la traición, la ternura de una madre tatuada.
Poveda se sumergió en el corazón de la temible Mara 18 y encontró lo que se encuentra en una familia cualquiera: amor, miedo, sexo, desconfianza y sobretodo el fuerte sentido de pertenencia.
En el documental vemos morir a varios Maras, y con cada muerte pareciera que el grupo se une más y forman una solo voz que llora y canta al difunto, pero apesar de este espíritu de cuerpo y como muy bien lo describe la sinopsis: "este es un documental sobre la soledad humana absoluta" y en cada historia, en cada muerte solo hay eso, una infinita soledad.
Vean el trailer de la película o mejor aún vean la película
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